
'Hay momentos en la vida donde respiras y todo te huele a ella, donde suspiras y sientes el rozar de su piel, donde no miras pero su imagen jamás tiende a desaparecer.
Hoy caen las gotas de lluvia, a través de mi ventana las puedo ver, una a una deletrea su nombre, todas juntas dibujan su ser.
La suavidad de sus manos, la perfección de su piel, su delicada sonrisa, tan bella como un clavel. Ja! suena trillado y tonto, además lo escribo en papel, pero ¿Es que acaso no se vale adorar, amar y querer?
Dime tú si es que acaso no puedo pensar que existes, dime tú si el futuro predices, pues quiero que te anticipes y que le digas al mundo, que jamás estarás triste, porque yo no voy a dejar que nadie la felicidad te quite.
Soy yo quien se presenta, quien dice su nombre y acierta, es que soy yo quien detrás de mil tormentas, ha esperado cien siglos para mirarte a los ojos, después de abrirte la puerta, darte un abrazo inmenso y por fin, sentarme a ver las estrellas.
Toco tu mano mientras miradas cruzamos, no hay silencio pues el mar está cerca, dime ahora cuantas estrellas deseas, que te bajo el cielo, será mi más grande proeza. Pues eres tú quien lo vale, eres tú mi adorada princesa...'
Hoy caen las gotas de lluvia, a través de mi ventana las puedo ver, una a una deletrea su nombre, todas juntas dibujan su ser.
La suavidad de sus manos, la perfección de su piel, su delicada sonrisa, tan bella como un clavel. Ja! suena trillado y tonto, además lo escribo en papel, pero ¿Es que acaso no se vale adorar, amar y querer?
Dime tú si es que acaso no puedo pensar que existes, dime tú si el futuro predices, pues quiero que te anticipes y que le digas al mundo, que jamás estarás triste, porque yo no voy a dejar que nadie la felicidad te quite.
Soy yo quien se presenta, quien dice su nombre y acierta, es que soy yo quien detrás de mil tormentas, ha esperado cien siglos para mirarte a los ojos, después de abrirte la puerta, darte un abrazo inmenso y por fin, sentarme a ver las estrellas.
Toco tu mano mientras miradas cruzamos, no hay silencio pues el mar está cerca, dime ahora cuantas estrellas deseas, que te bajo el cielo, será mi más grande proeza. Pues eres tú quien lo vale, eres tú mi adorada princesa...'
